Cuando hayas escogido una institución financiera, es el momento de abrir una cuenta. Un representante del banco te ayudará con este sencillo proceso. Te ayudarán a llenar una tarjeta de firma, que es el contrato que estableces con la institución financiera. Cuando vayas a abrir una cuenta, asegúrate de traer contigo una credencial de identificación con fotografía, tu número del Seguro Social, el dinero a depositar y posiblemente a tu padre o madre, guardián o tutor. Algunas instituciones financieras te permiten abrir una cuenta corriente o de cheques con $1 y otras exigen un saldo mínimo para abrir una cuenta. Entérate de los requisitos de la institución financiera antes de presentarte. Asegúrate también de informarte acerca de las tarifas, el balance mínimo requerido y otros cargos relacionados con la cuenta.